Renato que sabe que se le está acabando el tiempo, le enseña a su nieta de seis años, el valor de la amistad y el respeto hacia las opiniones ajenas. Renato tiene tres hijos; Montserrat, su hija divorciada, que lo cuida, Anita que tiene un matrimonio fallido, y su hijo Salvador. Las hijas han decidido enviarlo a un hospital en contra de su voluntad. Pero con la ayuda de su nieta Carlota, planea escapar y navegar de Venezuela a Salvador de Bahía en Brasil, como alguna vez le prometió a su difunta esposa.